
La silueta
Orejas fuera, boca abierta. Una cabeza pequeña con un perfil de verdad.
Oso de hierro fundido, para la pared
La boca toma la chapa. La cabeza esculpida se queda en la pared, así que este abrebotellas es tanto decoración de oso como una herramienta que sí se usa.
El oso, de cerca

Orejas fuera, boca abierta. Una cabeza pequeña con un perfil de verdad.

Los tornillos van en las orejas. Ahí acaba el montaje.

Pelo áspero, acabado negro, un brillo de bronce donde da la luz.
Dónde vive
Tres estancias. La boca sigue abriendo la botella, esté donde esté.

Madera cálida, y la boca sigue abriéndola.

Encaja la chapa en la boca abierta y levanta.

Una herramienta en la pared por la que ya pasas.
Uso y aspecto, lado a lado
Encaja la chapa en la boca abierta y levanta. La pestaña inferior no se mueve, y los dientes hacen palanca. Sin rebuscar en un cajón un abrebotellas suelto.
La boca abierta coge chapas estándar.
El pelo, las orejas y el hocico de hierro fundido negro se leen como arte de pared cuando no se usa.
En casa, en la pared de la cocina, en la barra o en la puerta de una cabaña.
En la pared

Colocar
Sujeta el oso donde lo quieras.

Atornillar
Mete los tornillos por las orejas.

Listo
Las dos orejas están puestas. Déjalo arriba.
Tamaño y material
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